Los controles de crecimiento y desarrollo (CRED), según lo que nos menciona el Ministerio de Salud (MINSA), “son un conjunto de actividades que permiten la detección temprana de los riesgos, alteraciones o trastornos que pueden presentarse en la infancia para así facilitar el acceso oportuno a una atención integral. El acceso a estas evaluaciones es un derecho y es deber de los padres llevar a sus niños al establecimiento de salud más cercano”.
Estos controles de salud periódicos son realizados por las IPRESS (Instituciones prestadoras de servicios de salud) privadas y públicas. Entre las públicas, se encuentran las del Ministerio de Salud y ESSALUD, que de manera gratuita y acorde a un cronograma establecido, brindan este servicio a bebés y niños de cinco años de edad. Por medio de estos controles, los padres, madres y/o cuidadores llevan el seguimiento del crecimiento y desarrollo de sus niños y niñas, ya que mediante estos se permiten identificar situaciones de riesgo, como encontrarse por debajo del peso y talla esperados a su edad. Es por esto que los controles de crecimiento y desarrollo (CRED), son uno de los mejores aliados para los padres en la detección temprana de los signos de desnutrición.
En el CRED se realizan exámenes físicos como: Evaluaciones del estado nutricional, detección de enfermedades prevalentes, problemas visuales, auditivos, de salud oral y signos de violencia familiar o maltrato. También, los niños/as reciben las dosis de vacunas de acuerdo al cronograma establecido los cuales les ayudarán a estar protegidos de enfermedades prevalentes para su edad.
La frecuencia recomendada para los controles CREED es:
Recién nacido: 1 vez por semana
1 a 11 meses: 1 vez por mes
12 a 23 meses: 1 vez cada dos meses
24 a 59 meses: 1 vez cada tres meses
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